Un regalo del cielo

Las ventanas de la casa son una fuente impredecible de nuevos espectáculos que la naturaleza nos prepara caprichosamente. Un sol al rojo vivo, una luna gigantesca, nevadas espectaculares… y este arcoíris, por ejemplo. Fue al atardecer de un día indeciso, donde sol y lluvia pelearon por el dominio supremo del cielo sin nunca darse cuartel. Al final, todo terminó con un armisticio, cuyo anuncio quedó plasmado aquí para la historia.

Una respuesta para “Un regalo del cielo”

  1. Elías Toro Dice:

    Estimadísimos Marjory y Miguel,
    quisiera referirme al fino uso del castellano que hace Miguel, testimonio de una bien asentada cultura. Para concluir uso la misma expresión de Marjory para un texto mío: chapeau!

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