La foto de la semana – Las cataratas del Niágara

septiembre 30, 2007

El final de un agradable paseo con amigos de Toronto: un atardecer maravilloso en las cataratas del Niágara. Fue nuestra primera visita y espero que no sea la última. Hay que saber hacer este trayecto, porque gracias a mis amigos me di cuenta que no se va a las cataratas…a ellas se llega: todo el recorrido que antecede el destino final fue el verdadero descubrimiento: comenzar por Niagara-on-the-lake; un tranquilo y pintoresco pueblito para luego bordear el Niágara desde su desembocadura en el lago Ontario hasta las potentes caídas de agua, y así  disfrutar durante el trayecto,  de un relajante paisaje campestre. Sobre todo, no hay que distraerse con las “atracciones turísticas”, muchas veces de mal gusto, que impone la economía estadounidense: el encanto de las cataratas es suficiente y su impacto, perdurable.

Anuncios

La foto de la semana

septiembre 10, 2007

Dos palmeras de fuego en  una noche de verano. Eso es lo que logré capturar fortuitamente durante La internacional de fuegos artificiales LotoQuebec que ocurre todos los años a partir del fin de junio hasta el fin de julio, los sábados y miércoles.  La gente llega temprano al viejo puerto de Montreal para escoger el mejor lugar con sus sillas, cámaras  y por supuesto mucha alegría. Es el tiempo de la tertulia,  cuando todos se hablan entre todos, sea en inglés, francés o cualquier lengua que se desee practicar, porque Montreal es el mundo en chiquito. Luego, a partir de las 22 horas todo se prepara para una hora de espectáculo maravilloso y deslumbrante. Desde la isla Santa-Helena, la música se pone de circunstancia y el país en turno trata de impresionarnos con su mejor arte: como ejemplo,  ¿Qué puede ser más prodigioso  que palmeras tropicales en este  cielo del norte?


Montreal, la isla

septiembre 8, 2007

capstjacques-019_1.jpg

Su extensión y la rutina diaria hacen olvidar a veces el carácter insular de Montreal. Una gaviota que revolotea en busca de alimento o ver el agua aparecer entre los árboles, me devuelven  la agradable realidad del entorno donde vivo.

Cuando el recuerdo se asoma de nuevo, siempre me alegra de forma especial y confieso, sin el menor dejo de remordimiento, que  imagino vivir las historias de Twain o Stevenson tal como lo hacía de niño cuando su lectura y relectura tanto me divertían…y  entonces deseo que sea el fin de semana para tomar la bicicleta e ir a la costa más cercana en Cap-Saint-Jacques, disfrutar de esas masas de aguas tranquilas con nombres evocadores, como el Lago de las Dos Montañas o El río de las Praderas y finalmente pensar que me hallo realmente aislado,  separado del continente, por enormes y protectoras corrientes. 

Imagino también, la ciudad como una inmensa fortaleza con su desmesurada mazmorra, El Monte Real; sus largos puentes, que convierto en levadizos y el San Lorenzo junto al Río de las Praderas, su descomunal foso inundado que la hace prácticamente inexpugnable…

…Levanto los ojos y veo un avión pasar.  Seguro que va al aeropuerto. Ah, que lástima: Montreal, la isla,  ha sido tomada…otra vez.

capstjacques-014_1.jpg


Loki

septiembre 6, 2007

002.jpgEn su forma más benévola, es el dios bromista, astuto y pícaro, experto de las triquiñuelas y del ardid. Así que, mejor nombre no le podíamos dar. Inquieta, inteligente, traviesa y en extremo habladora, es fascinante la forma como es capaz de cambiar la expresión de su cara y comunicar lo que quiere y lo que siente. Es juguetona y gentil y ha logrado conquistar absolutamente a todos en la familia.

018.jpgPero lo que más impresiona es su comportamiento sociable y comunicador. Siempre busca nuestra compañía y habla con nosotros. Con semejante práctica, ya nos sentimos expertos en “felino”, y podemos comprender cuando quiere comer o cazar o dormir o jugar y cuando está contenta porque la consentimos o molesta porque la regañamos, todo eso con diferentes tipos de maullidos. Lo más gracioso, sin embargo, son las veces cuando entabla una verdadera conversación con cualquiera de nosotros: se acerca, se sienta cómodamente y espera a que iniciemos la charla o, si tiene ganas, la inicia ella misma. Escucha y responde. Mira atentamente a su interlocutor, siendo tan educada que nunca interrumpe y siempre espera, paciente, su turno. Cuando se cansa, simplemente se levanta y se aleja satisfecha, al parecer, con todo lo discutido.

022_1.jpg

Disculpen, pero no sé si ya lo mencioné: ¡los gatos son mis animales favoritos…!

 


Magog – Sherbrooke

septiembre 4, 2007

Un inadvertido fin de semana largo y todo relativamente bajo control: es el mejor momento para continuar el descubrimiento de mi nuevo país. No muy lejos de Montreal (son sólo cuatro días y las obligaciones no dejan de acechar); pero lo suficientemente diferente como para sentir que tendría la oportunidad de acceder a un ambiente desconocido y exótico.

Para alguien que no ha visto mucho país, cualquier lugar se ajusta prácticamente  a esa descripción; sin embargo los Cantones del Este (Cantons de l’Est en francés) habían resonando siempre como una de las regiones más bellas de la “Bella Provincia” (Quebec) y en particular, el pueblo de Magog había sido mencionado muchas veces durante mi apresurada búsqueda de recomendaciones.

Los albergues (Gîtes o B&B) son la mejor manera de pasar una estadía en esa región. Se tiene la impresión de ser acogido por una familia del lugar; sin embargo, conseguir una reservación fue absolutamente imposible (hay cosas que definitivamente no se pueden improvisar). Aun así, nunca tuve la impresión de sentirme frustrado: la gente tenía una manera tan cordial y encantadora de decir “no”, que al final yo pensaba que todo había salido a las mil maravillas, sin haber conseguido nada en realidad (¡los muy astutos!). Tuve que optar por una fórmula más impersonal pero más segura y finalmente más económica: el hotel. Más lejana también, ya que sólo fue en Sherbrooke, a 30 minutos de Magog que conseguí habitación.

Con todo rápidamente planeado, fuimos a este pequeño pueblo que queda a orillas del lago Memphrémagog, cercano a la frontera con los Estados Unidos y a hora y media al este de Montreal.

Magog1

La arquitectura es muy diferente a otros lugares de Quebec, debido a que todos estos pueblos sureños fueron fundados por anglófonos contrarios a la revolución estadounidense, y que habían venido huyendo del entonces nuevo país. Luego, fueron poco a poco repoblados por francófonos.

magog-014.jpg

Caminando por las calles, se logran ver curiosidades como esta vieja y típica barbería, que mantiene vigentes a los años cincuenta:

magog2-001.jpg 

Llegamos en plena fiesta de la vendimia, por lo que había mucha animación y varias actividades de promoción de los productos autóctonos.

magog2-083.jpg

El lago es inmenso y en un día tan claro como en el que llegamos, mostraba un azul brillante y saturado. Es realmente el centro de la actividad turística.

magog-008.jpg

Pasamos la mayor parte del tiempo alrededor de lago viendo las actividades y admirando la vista. Aquí están Irene y Guilenne, mis dos muñecas, sentadas en el embarcadero…

magog-003.jpg

…y mirando el paisaje, sobre una torre seriamente construida para observar las supuestas apariciones de la serpiente Memphré…

magog-004_1.jpg

…La verdad no sentí que valiera la pena investigar más a fondo ese asunto.

El lago es alimentado por el rio Magog que atraviesa el pueblo y desemboca en el lago.

 magog-013.jpg

Después de almorzar copiosamente (tanto que no tuvimos necesidad de cenar, salvo por Guilenne que siempre está hambrienta…), nos dirigimos a nuestra siguiente parada: la Abadía de San-Benito-sobre-el-Lago, con intenciones poco religiosas: nos habían recomendado el sitio por la calidad de sus quesos. Quince minutos de camino y encontramos este refugio apartado y tranquilo donde lo primero que encontramos fue una capilla llamada Torre de San Benito…

magog-016_1.jpg

magog-018_1.jpg

…Para luego llegar al edificio principal y único accesible de la abadía. Pude darme cuenta que el complejo es extenso y comprende varias instalaciones.

magog-022.jpg

magog-023_1.jpg 

La siguiente foto fue tomada en el pasillo que comunica el edificio administrativo con la iglesia. Los ladrillos y la luz de la ventana crean un juego de colores interesante:

magog-024_1.jpg

En la antesala de la iglesia estaba, solitaria, una especie de pila bautismal que el reflejo de la luz hacía deslumbrar con un brillo dorado. Sólo en una posición particular se lograba captar este efecto.

magog-025.jpg

Antes de partir, y sin haber logrado conseguir los famosos quesos; Marjory, mi esposa, quiso consolarse, al comprar por lo menos, compota y vinagre de cidra a los monjes de la abadía.

magog-026.jpg

Nos hacía falta un merecido descanso, así que tomados la ruta hacía Sherbrooke, no sin antes detenernos varias veces a ver el paisaje y descubrir en el camino, una fábrica artesanal de jabones.

magog-033.jpg

magog-029_1.jpg

magog-028.jpg

magog-034.jpg

magog-032.jpg

Las niñas descubrieron un pequeño laboratorio que sirve para que el propio cliente diseñe y elabore sus jabones. Un padre cansado y adormilado  les prometió que lo haríamos en una nueva visita.

magog-031.jpg

Llegamos a la ciudad universitaria de Sherbrooke, que por ser día de fiesta (día del trabajador) no mostraba signos de mucha actividad. De todas formas veniamos a descansar, ¿No es cierto?

magog-043.jpg

Llegada la noche, llevamos a una famélica Guilenne a romper su ayuno de 5 horas por los alrededores del hotel. Entre los lugares que pasamos en nuestra caminata estaba este curioso Burger King…

magog-035.jpg

…que advertía a las personas de no entrar. Pensando que buenas razones debían tener para dar una orden tan categórica; por supuesto no entramos y seguimos nuestro camino…*

Al día siguiente, quedaba poco tiempo para completar la visita. Fuimos al campo universitario de la Universidad de Sherbrooke, del que pueden ver el rectorado y un edificio de servicios para los estudiantes…

magog-036.jpg

magog-037.jpg

…quizá, alguna de las niñas estudie aquí. Quién sabe.

Finalmente, descubrimos una pista de Karting y llevé a las niñas para que sintieran el vertiginoso placer de la velocidad. Hacía fresco, así que Irene se vistió para la ocasión. Guilenne, más precavida, había traído un abrigo.

magog-045_1.jpg

 Antes de la partidad, unos minutos de atención para las instrucciones finales…y a correr:

magog-046.jpg

magog-057.jpg

magog-058.jpg

Nota técnica: tuve que poner la cámara a una velocidad de 1/30 sec. para que Guilenne pudiera dar la impresión de estar corriendo a gran velocidad; pero no se lo digan a ella.

Luego, hicimos, un último toque por Magog antes de regresar a Montreal, para disfrutar del largo atardecer veraniego a orillas del Memphrémagog.

magog-059.jpg

magog-068.jpg

magog-064.jpg

Nota: Irene y Guilenne contribuyeron con imagenes para este artículo.

 _________________________________________________________________

* En realidad es la salida del estacionamiento pero un juego con el
   ángulo me permitió hacer
 esta crítica humorística.