Un regalo del cielo

mayo 31, 2008

Las ventanas de la casa son una fuente impredecible de nuevos espectáculos que la naturaleza nos prepara caprichosamente. Un sol al rojo vivo, una luna gigantesca, nevadas espectaculares… y este arcoíris, por ejemplo. Fue al atardecer de un día indeciso, donde sol y lluvia pelearon por el dominio supremo del cielo sin nunca darse cuartel. Al final, todo terminó con un armisticio, cuyo anuncio quedó plasmado aquí para la historia.


Como la piedra donde ella posa…

mayo 31, 2008

 

… la gaviota se mantuvo estática, sobre el fondo dorado del lago en el atardecer. Afortunadamente, nunca se movió, como esperando que me diera cuenta de la gran oportunidad que me ofrecía. Por simple azar me arrodillé y al voltear la cabeza hacia donde se encontraba, la foto se reveló finalmente a mi imaginación un poco adormilada.

No fui yo, fue ella y les aseguro que se lo agradezco.